¿Te vas a quedar sin trabajo por culpa de la IA?
No lo puedes saber, pero todavía menos si no lees esto.
Vivimos en un momento muy ambiguo. Realmente, nadie sabe qué va a pasar.
Hay quien afirma con firmeza que los trabajos van a desaparecer. Punto.
Otros parecen más prudentes y hablan de que desaparecerá solo una parte del trabajo.
Pero todos parecen enarbolar el mismo tipo de afirmaciones que asustan.
Dicen (sobre la IA)…
La mayor de las revoluciones que hayamos vivido como especie.
No estamos preparados para lo que viene.
La IA te reemplazará.
Esto cambia las reglas del juego (lo dicen cada semana).
Será el mayor reto de la humanidad.
Puede ser nuestro fin.
Todo eso nos mete en el cuerpo un miedo que te cagas, vamos. Y me da rabia, porque no sé muchas cosas, pero como conozco bien cómo funcionan estas cosas… sé ver que es solo para llamar la atención, para cazar clics y poco más.
Pero no todo es blanco o negro. Nunca lo es.
Si nos tomamos en serio la pregunta, hay señales contradictorias. Creo que vale la pena analizarlo.
Hoy hablaremos sobre:
Mi propio sesgo sobre este tema, que lo tengo.
Señales que confirman o desmienten la desaparición del trabajo.
Conclusiones.
Te recomiendo que lo leas, porque nos ha quedado algo bastante redondo.
Por cierto, he decidido dejar las especulaciones sobre las posibles consecuencias de que nos quedáramos sin trabajo como sociedad para otro día (o el artículo se me volvía kilométrico).
Antes, dejo por aquí la parte relevante de la definición de trabajo según la RAE, para que todos hablemos el mismo idioma:
trabajo
…
Acción y efecto de trabajar.
Ocupación retribuida.
Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza.
Por tanto, no estoy hablando solo de llevar a cabo cualquier actividad intelectual o física. Eso, en este texto, no es “trabajo”. Estamos hablando de ganarse el pan doblando el lomo.
1. Deseo el fin del trabajo
Antes de meternos en materia, quiero dejar claro que yo no soy neutral. Yo deseo el fin del trabajo. Sí, así es. Es más, creo que pasará… porque creo en el potencial de la IA.
Lo que yo entiendo como trabajo siempre me ha generado rechazo. Es un concepto con el que nunca he estado de acuerdo. Me parece una cárcel autoimpuesta.
Eso de que hay que trabajar porque sí, porque se ha hecho toda la vida, porque es tu única obligación, que tiene que requerir mucho esfuerzo y sacrificio y porque tienes que tener un papel en la sociedad y, si no, no vales nada.
El problema es que no todo el mundo está hecho para pisar moqueta con traje y aguantar chorradas todos los días.
De por sí, ya es demasiado el tener que escoger uno de esos caminos preestablecidos que nos ponen delante cuando nuestro cerebro todavía no está del todo desarrollado.
O peor, especializarse. No todos estamos pensados para trabajar 40 o 50 años como especialista en el sobaco del grillo verde con rayas de Nueva Guinea.
A más de uno, lo que nos gusta es pillar de aquí y de allí. Nos gusta seguir soñando, aprendiendo y creciendo.
De hecho, la única manera en la que yo he conseguido convivir con esto de trabajar ha sido mezclándolo con el propósito. Vamos, haciéndolo mío.
Y es que, por ahora, he conseguido trabajar de algo que me gusta y me llena gracias a las personas a las que ayudo.
Mientras no he tenido esa suerte, lo he vivido como algo insoportable.
Si hoy en día perdiera este equilibrio, creo que lo llevaría muy mal. Como mucha gente a la que no le queda otra alternativa (por salud mental) que escapar mediante viajes y lujos que, en otra situación, se verían como innecesarios.
Y sé que no estoy solo en mi opinión. A nivel cultural ya hay cierta asociación entre el concepto y algo negativo. Fijémonos en que, según la RAE, uno de los sinónimos de trabajo es penalidad, tormento, molestia o suceso infeliz.
Luego, dicen que el trabajo dignifica. Esa expresión me parece un autoengaño, como si estuviéramos disfrazando algo que en realidad es negativo a muchos niveles. Algo que, quizás dentro de cientos de años, se verá como la prehistoria del bienestar real.
¿Y cómo sabes que es algo malo? Es tan simple como que nos genera resistencia a un nivel muy profundo. Vamos, que la mayoría no queremos hacerlo. Desarrollar disciplina está bien (y lees a alguien que tiene mucha), pero hay límites.
Si yo pudiera dedicar mucho más tiempo a escribir en mis blogs y mis libros, sería mucho más feliz. Lo deseo. Y eso me lo daría el no preocuparme nunca más por el dinero.
Por tanto, quiero que sepas que yo escribo deseando creer que el trabajo desaparecerá y que lo sustituirá una vida mejor.
Ojo, que puede que no acabe siendo así. Pero influye en mi análisis.
También, estoy escribiendo esto en julio de 2026. Acaba de salir GPT 5.6 Sol, que me tiene maravillado. Podríamos estar en el inicio de esa revolución prometida.
Para rematarlo, se ha hablado ya mucho de cosas como de la Renta Básica Universal (o UBI en inglés), que podría posibilitar una especie de subsidio para la población sin curro. Vamos, que la posibilidad de la desaparición del trabajo está ya en la mente de gente en todo el mundo.
En fin, vamos allá.
2. ¿Desaparecerá el trabajo? Lo que sabemos
He leído muchas cosas sobre este tema y SEGURO que me voy a dejar algo en el tintero, pero voy a centrarme en lo que veo más relevante, procurando no alterar nada.
Vamos a contraponer argumentos a favor y en contra.
Ojo, porque hay mucha gente, con más y con menos interés económico evidente, que ya da por hecho que vamos a un futuro con menos trabajo o cero trabajo. Voy a sacar de la ecuación las típicas declaraciones amarillistas y generadoras de miedo (y dinero) del CEO proveedor de IA de turno, que ya nos las conocemos o nos las imaginamos1.
Aparte de esto, si conoces algo interesante para añadir, déjamelo en los comentarios.
A favor
Para empezar, Anton Korinek y Donghyun Suh afirman que la IA podría convertirse en un sustituto general. Las anteriores revoluciones industriales solo automatizaron ciertos tipos de tareas, pero la IA puede acabar automatizando DE TODO, y esto incluye también los empleos nuevos que vayan apareciendo. Algo que combate bastante bien lo de “siempre se han creado nuevos trabajos”.
Crecimiento rápido en capacidades, que ya se está viendo en muchas áreas de la capacidad de la IA. Según el METR, la IA podría completar dentro de poco tareas equivalentes a un mes de trabajo. Se vaticina que el crecimiento podría ser exponencial2. 👇
Caídas en contratación de jóvenes. No necesariamente te van a despedir si una IA puede hacer las cosas en tu lugar. Más bien, lo que se está viendo, es que las empresas dejan de contratar porque... “ya lo hace la IA”. Al menos eso es lo que se ha estudiado en juniors de carreras en software (de entre 22 y 25 años). Las pérdidas son del 16 % ya. Ojo, porque no se dice en ningún momento que se identifique la IA en la ecuación. Eso, lo deducen los investigadores.
El mundo freelance no miente. Y ahí estoy yo también. Es donde más rápido se nota un cambio en la demanda. Si no quieres algo, no pillas a un freelance para que te haga encargos. Hay varios estudios de diferentes plataformas.
Los datos más destacables:
Bajadas generales en contratos e ingresos mensuales.
Los trabajadores con tarifas altas son los que parecen sufrir más (algo que no me esperaba).
Caídas de entre 20-50 % en curros relacionados con la escritura y la traducción (a pesar de la castaña que sigue siendo el texto generado por IA).
Se triplica la demanda para desarrollar chatbots y derivados.
Por si sirve, llevo 7 años como freelance (nivel medio-alto en ingresos) y yo también he notado un bajón.
Expectativas de las empresas. Es revelador que en una encuesta lanzada por Future of Jobs Report salga principalmente esto:
41 % de las empresas esperan reducir plantilla “gracias a la IA”.
Alrededor del 50 % quiere mover empleados a otras funciones no automatizables (mejor que despedir, pero es un síntoma).
La Declaración de Stanford, que han firmado más de 200 investigadores y economistas. De ahí, se puede extraer que ya estamos ante una transformación con potencial de ser mucho más grande que la Revolución Industrial. Hablan de un desplazamiento laboral a gran escala.
Por lo que veo en todos estos argumentos, no se está afirmando (al menos, si nos saltamos las especulaciones sin datos de gente que trabaja con IA) que vaya a desaparecer por completo el trabajo. De momento, se está hablando de un desplazamiento rápido.
Pero mira, no sé. Realmente, no sabemos.
El futuro, nadie lo conoce. Me gusta que mantengamos la objetividad aquí.
Y era fácil contagiar todos estos datos del típico optimismo AGI NOW que se respira por Twitter o Reddit. Y en muchas newsletters de IA, para qué negarlo.
En contra
Por desgracia para mí, hay señales que podrían desmentir la desaparición del trabajo.
Vamos a ver qué tenemos, a ver si es suficientemente fuerte como para convencernos de que no desaparecerá. Ojo, porque puede haber contradicciones fuertes. La verdad no está clara.
Empiezo yo mismo, analizando lo anterior: en los argumentos a favor, detecto un patrón.
Si te fijas, todo tiene relación con las expectativas generadas por la tecnología. Vamos, que esto de la IA podría ser algo inflado, y de hecho hace tiempo que se dice que estamos ante una burbuja similar a la de las punto com (que incluso podría haber estallado ya).
Si la burbuja estalla… es posible que ese futuro de desaparición del trabajo nunca se acabe dando. Que esta tecnología quede relegada a un segundo plano, o que se adopte con mucho más cuidado. Ahora mismo está de moda, pero quién sabe.
Nota de opinión:
Además de la burbuja, en caso de que se perdieran los trabajos, se podría teorizar que eso no sería sostenible.
Las propias personas que usan IA ahora mismo, podrían dejar de pagar su suscripción porque han perdido su propio trabajo… alimentando un ciclo vicioso de miseria.
Piensa en esto: un mundo donde…
Hay empresas de IA que gastan un pastizal para desarrollar + inversores que confían en recuperar ese dinero.
Ese dinero, esperan recuperarlo las IA gracias a
Usuarios que usan la IA (¿para qué?, para trabajar, sobre todo).
Empresas. Hay una contradicción evidente en empresas que venden cosas que otra gente compra (que diría que son el 100 %)… pero que dejan de contratar o que sustituyen a trabajadores por IA.
Y tenemos paradoja. Si la gente se queda sin trabajo y, por tanto, se queda sin ingresos, ¿a qué IA se suscribirán?, ¿qué productos podrán comprar?
Ninguno. El ciclo puede hacer que la IA muera como camino tecnológico.
Ante esto, la única solución que se me ocurre sería cambiar por completo el sistema, y eso no es nada fácil.
Luego, ¿dónde están los datos de destrucción laboral que nos prometían? Según algunos analistas, no se ha encontrado relación entre los cambios de empleo o paro y la aparición de ChatGPT en los 33 meses desde que apareció. Bueno, sí, se han visto efectos del 2 % en estos dos primeros años, si incluimos las empresas que más invierten en IA.
El porcentaje de exposición es bajísimo, según comenta la OIT. Lo que significa esto es que solo 1 de cada 4 empleos está en riesgo de perder su trabajo frente a la IA. Los que más afectados están… solo representan el 3,3 % del empleo mundial. Además, no olvidemos que un trabajo que se puede ayudar de la IA, gana en productividad... y eso gusta.
Hablando de esto...
Más productividad = más demanda. Esto es así. Si producir algo es ahora más barato, se abre la veda a que puedan bajar los precios y eso aumente la oferta y la demanda. Imagínate drones a 1 euro. Podría ser un ciclo virtuoso que alimentase la industria y el consumo. Y si hay más consumo, puede haber más dinero y más trabajo.
La IA eleva el valor de un trabajador. Al menos, eso es lo que dicen en la NBER. En un curro de soporte, vieron que la IA ayudó a difundir buenas prácticas entre empleados novatos y aumentó la productividad media entre un 14 % y un 34 %, además de potenciar la retención.
Esto es llamativo: al AI Jobs Barometer 2026 de PwC, tras analizar 1000 millones de ofertas de trabajo, dice que las empresas más expuestas a la IA están aumentando plantilla y salarios. Además, detectan que podría estar reduciéndose el valor de algunos especialistas, mientras que gana peso la capacidad de decisión. En fin, qué importante es el pensamiento crítico.
La IA es difícil de implantar. A pesar de que está más que demostrado que ayuda a mejorar los procesos, la gracia está en saber aplicarla, y no siempre es tan fácil. A veces tienes que saber lidiar con un cliente que es un poco… especialito, o adaptar las cosas de un sistema propio para el que la IA no se ha entrenado.
Klarna es un ejemplo. Despidió y tuvo que recontratar luego a muchas personas porque... se flipó con la IA. Vieron que la IA estaba guay, pero que puede bajar mucho la calidad si la aplicas de cualquier manera (o si le das todo el poder de decisión).
El argumento en contra más importante: ¿Quién consume, otro robot? Somos sentimientos y tenemos seres humanos. Somos seres humanos, animales sociales, y nos gusta que nos atiendan otros seres humanos.
Esto se ve perfectamente en una encuesta de Stanford sobre trabajos con soporte, donde vieron que la gente quiere que haya siempre un humano implicado, a pesar de que también haya una IA. Por tanto, si se valora la presencia humana en la profesión... es un error recurrir a la IA. Me parece bastante de cajón.
Y… no sé si considerarlo un argumento en contra, pero la pirámide poblacional invertida, que lleva décadas preocupándonos, podría encontrar en la IA una solución, en el caso de que sea lo que nos auguran esos CEO loquísimos.
Para quien no lo sepa, me refiero a que la natalidad ha bajado mucho, y podríamos enfrentarnos a un futuro en el que haya una gran falta de trabajadores. Esa falta de trabajadores se podría beneficiar de la existencia de la IA, ya que las pérdidas de trabajos “netos” —después de aplicar IA— no tendrían por qué ser tan grandes. Vamos, que una cosa podría compensar la otra.
Aquí tienes al Dr. Ramón López de Mántaras, uno de los pocos que argumenta en contra de la expectativa de la IA, que nos puede servir de apoyo a todo lo anterior:
3. ¿Nos vamos a quedar sin trabajo?
Según las señales que he podido ver, la mejor respuesta que se me ocurre: a corto plazo, no.
Ahora mismo, solo podemos estar seguros de que:
La historia no ha terminado, todavía estamos en ese cambio. De hecho, muchos expertos prevén que la sustitución irá a más.
Hay resistencia evidente frente al cambio de paradigma por parte de artistas y consumidores. Mucha gente rechaza tanto la IA pillando trabajos como su intrusión en ciertas áreas que deberían ser 100 % humanas y/o vocacionales.
Si este texto estuviera escrito con IA, a ti y a mí nos parecería una mierda, reconozcámoslo.Como idea, me da la impresión de que todo apunta hacia una posibilidad que podría ser de ayuda para que todo funcionase bien: que la IA se aplicase, pero de manera controlada y escalonada. Con paciencia, poco a poco.
ASÍ QUE, ¿nos vamos a quedar sin trabajo a largo plazo? No lo sé, ni se puede saber, pero me gustaría que acabásemos en un good ending. Lo que sea que eso signifique.
¿Quieres que exploremos qué podría pasar ante ese supuesto, cómo reaccionaría la sociedad?, ¿entraríamos en una especie de nueva Edad Media, como algunos dicen? Lo exploraremos otro día.
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Me gusta haber descubierto que los datos no son tan exagerados como me esperaba. Todas esas afirmaciones rotundas de los gurús y CEOs de la IA palidecen bastante ahora, porque hablan de potencialidades, no de hechos.
Y es que sí, claro, el potencial está ahí. Pero es el ser humano el que acabará decidiendo qué hacer con esa tecnología. Que el dinero sea un factor que vuelva locos a algunos empresarios, eso ya es otro tema.
Así que, amigo/a, siento decirte (o no) que de momento nos tocará seguir trabajando.
P.D.: Si te interesa, un día te puedo hablar sobre cómo conseguí encontrar el equilibrio en el trabajo. No es un tema fácil, aviso. Solo lo compartiré si realmente es útil a largo plazo.
No tengo nada en contra de los CEO de cualquier IA. Al contrario, en cierta medida los admiro y entiendo que ellos creen de verdad en lo que dicen y lo defienden. Lo que pasa es que aquí estamos tratando de analizar las cosas de la manera más objetiva posible, y alguien con intereses económicos es lo que más se aleja de la objetividad.
Lo de que será exponencial, lleva mucho tiempo vaticinándose. Si no me equivoco, es una teoría que popularizó Ray Kurzweil en 2001 en su ensaño sobre la Ley de Rendimientos Acelerados. Su argumento es que la tecnología no avanza de forma lineal, sino exponencial, porque cada nueva generación de tecnología usa las herramientas de la generación anterior para diseñarse a sí misma, haciéndose más rápida y barata. Esto es algo que empezamos a ver ya.








El mejor análisis que me he cruzado hasta ahora sobre el tema [standing ovation 🙌🏼]
Eres un crack, Nick 🥳